Hay días en los que te sientes con toda la energía, sociable y de buen ánimo.
Y otros en los que estás más sensible, cansada o simplemente no quieres hablar con nadie.
Antes de juzgarte, recuerda esto: tu mood no está loco, está hormonal.
¿Qué pasa con el estrógeno y la progesterona?
A lo largo del ciclo menstrual, dos hormonas clave —el estrógeno y la progesterona— suben y bajan constantemente.
Y esos cambios influyen directamente en cómo te sientes emocional y físicamente.
- Cuando el estrógeno está alto (antes y durante la ovulación), suele aumentar la energía, la motivación y el ánimo. Te sientes más activa, segura y con ganas de interactuar.
- Después de la ovulación, la progesterona toma protagonismo. Al inicio puede sentirse estable, pero cuando se acerca la menstruación tanto el estrógeno como la progesterona bajan, y ahí aparecen los cambios de humor, el cansancio y la sensibilidad.
No es que estés “de mal genio”: es tu cuerpo respondiendo a esa caída hormonal.
La fluctuación hormonal sí se siente (y mucho)
Cuando el estrógeno y la progesterona disminuyen, el cerebro también lo nota.
Esto puede provocar:
- Más cansancio físico y mental
- Menor tolerancia al estrés
- Cambios de ánimo repentinos
- Menos ganas de socializar
- Necesidad de estar sola o en calma
- Todo esto es completamente normal y parte del ciclo natural.
Escuchar tu cuerpo también es autocuidado
En esos días en los que tus hormonas están bajitas, tu cuerpo te pide algo muy claro: pausa y suavidad.
No exigirte de más, no compararte y no sentir culpa por necesitar descanso.
Ten paciencia contigo, fluye con tu ciclo y regálate confort cuando más lo necesitas. Suave Active Care está contigo en cada mood .
